dietas para adelgazar CUENTOS INFANTILES CHAGALL: SARA... una niña que con su bella sonrisa y su corazón rebosante de amor, hace tan feliz a su mamá

jueves, 6 de enero de 2011

SARA... una niña que con su bella sonrisa y su corazón rebosante de amor, hace tan feliz a su mamá

PARA TI QUERIDA SARA, CON TODO MI CARIÑO. ESE QUE NACE EN EL ALMA.

En un lugar no muy lejano, en una bonita casa, vive una niña llamada Sara.

 



Una preciosa niña,de hermosos ojos, una espectacular sonrisa y con un gran corazón rebosante de amor.


A Sara le encanta que su mamá le cuente cuentos, la escucha atentamente, mientras le regala la mejor de sus sonrisas.


Un día mientras su mamá le contaba un cuento, apareció por la ventana un pequeño duende rojo. Su mamá de espaldas a ella no lo vio, pero sí lo vio Sara, que estaba sentada de frente a la ventana y sorprendida, que no asustada, lo contemplaba con sus hermosos ojos muy abiertos y una bonita sonrisa en sus labios.



El duende rojo traspaso el umbral de ésta y eso que la ventana estaba cerrada, pues era invierno, concretamente el día de la llegada de los Reyes Magos y lentamente se acercó, hasta donde se hallaban sentadas Sara y su mamá.


El duende no pronunció palabra alguna, tan solo las contemplaba y escuchaba a la vez, el cuento que la mamá seguía contando, pues esta no se había percatado de la llegada del duende y seguía como si no estuviera allí.


El solo veía, cuanto amor había entre Sara y su madre y decidió hacerles un bonito regalo a las dos.....





De pronto el duende, extendió sus manos hacia ellas y tocándolas con un dedo a cada una, algo comenzó a ocurrir.


La habitación donde se hallaban, se iba transformando poco a poco en una mezcla de colores, tenues al principio, de todos los colores habidos y por haber, como un bonito arco iris lleno de luz y de color, para pasar después a formar todo un paraíso natural.



Había montañas, mar, cielo, lleno de todos los animalitos que te puedas imaginar. Pájaros, peces, mariposas....... Habían árboles, flores, nubes, estrellas......Todo un mundo lleno de brillo y color.





Pero no solo se transformaba la habitación, ellas también lo iban haciendo poco a poco. Lentamente sus brazos, en una preciosas alas blancas, sí, de esas tan bonitas que tienen los ángeles se iban convirtiendo .


Las dos, madre e hija, se miraban mutuamente viendo la transformación que en ellas ocurría. En sus rostros solo se veía una enorme sonrisa, de esas que van de oreja a oreja, y una pícara y cómplice mirada apareció entre las dos.


Sara y su mamá, se cogieron de la mano, mientras miraban al duende que ahora les sonreía.

 



Comenzaron a aletear y volaron las dos juntas por todo el paraiso. Llegaron hasta las estrellas y mucho más lejos... Tocaron las nubes, volaron sobre tierra, volaron sobre el mar.......




Qué rápido pasa el tiempo... tuvieron que regresar, pues llegó la hora de cenar.


Eso sí, con una gran sonrisa y mucho cariño, guardaron las alas en el armario, para volver a ir otros muchos días, las dos juntas....... a volar.....


Y......Colorín colorado, el gran amor y la preciosa sonrisa de Sara.... seguirán estando siempre en su corazón y en sus labios y su mamá de todo eso, disfrutando muy feliz.


Por eso este cuento..... no tiene un fin. Por eso este cuento.... no se ha acabado......ni terminará...


Pero sí hay algo que decir.....Una realidad, la mas hermosa de todas.


Son Muy, Muy Felices...... No se..... si comen perdices, o confites.. o tal vez... ni lo uno, ni lo otro, pero esto último.... es lo que menos importancia tiene.




Lo importante es el huerto que habita en sus corazones y que va mucho más allá, inundando sus almas. Lo que cultivan y que riegan día a día entre las dos. Ese cultivo que hay entre Sara y su madre Lourdes, es una hermosa cosecha, que es a la vez un gran regalo.


Un gran regalo... llamado AMOR



Llenando sus almas con cálidos lindos sonidos y  hermosos vivos colores 



Elvira Moreno Dolz ( chagall )
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